¿Por qué redujeron tan drásticamente la Nikon D7500?

Desde que salió al mercado, hace apenas cosa de un mes, a la nueva cámara de la serie D7xxx de Nikon, la D7500, le han llovido las críticas. Y no es que sea una mala cámara; es que no está a la altura de sus antecesoras.
¿Qué sucedió? Haré un poco de historia.
Nikon tenía una gama semipro que recibía grandes reseñas. A esta serie pertenecieron la D100, D200, D300 y D300s. Pero esta serie no tuvo avances en muchos años. La D300s salió al mercado en 2009 y a partir de ahí no hubo un modelo que la siguiera.
En 2010, como evolución de la D90, otra cámara también muy laureada, surgió la serie D7xxx, que tenía características similares y que tuvo gran éxito con su primer modelo, la D7000. Este modelo no sólo mejoraba las características de la D90, sino que le agregaba algunas que la hacían muy deseable incluso para los profesionales.
A la D7000 siguió otro modelo igualmente exitoso, la D7100, que se llevó las palmas como “la mejor cámara del año” y otras. Luego vino la D7200, que mejoraba, aún más, las características de la D7100, y que también fue declarada la cámara del año por los críticos.
Mientras, la serie de 3 dígitos, en el formato APS-C, se había quedado estancada. El público esperaba una sucesora mejorada de la D300s en 2011, pero ésta no llegó. Tampoco en 2012 ni en 2013. Tal parecía que Nikon había decidido no hacer más en este segmento.
Sin embargo, en pleno auge de la D7200, y ocho años después (en términos digitales, ocho años es un mundo), a alguien en Nikon se le ocurre que siempre sí querían una sucesora para la D300s y anuncian la D500.
Pero, para sacar un nuevo modelo de esa serie antigua y que tuviera éxito, tenían que hacer que la otra, la exitosa, la D7200, ya no lo pareciera tanto. Así, cuando apareció finalmente la D500, decidieron casi matar la serie D7xxx, para que no compitiera con su nuevo bebé. Para empezar, le quitaron a la D7500 los contactos para la empuñadura para disparos en vertical. Pero lo que más ha asombrado a los profesionales que sí disfrutan trabajar con una cámara APS-C: le quitaron la doble ranura para tarjeta de memoria y una lengüeta que permitía a la D7200 incorporar lentes manuales de fabricación anterior, como los lentes AI/AIS. Eso sí, le agregaron una pantalla parcialmente abatible.
Nikon D7500 con una sola tarjeta de memoria. La foto no es de mi autoría. Se usa sólo para fines de ilustración.


Algunos alegarán que es la Ley de la Naturaleza. A mí me parece que hay suficiente mercado para ambos modelos. No todo mundo va a salir corriendo a comprar una cámara de US$2000 sólo porque la de US$1000 viene reducida. Más bien, y es lo que ha estado sucediendo recientemente, mucha gente está optando por cambiar de marca, en particular por la Fujifilm X-T2, que tiene los mismos 24 megapixeles de la D7200, en lugar de los 20 de la D7500, y una calidad de imagen que ha dejado a muchos con la boca abierta. Y, por si fuera poco, es de estilo “retro”, con gran cantidad de controles en el cuerpo de la cámara y no tiene espejo.
Fujifilm X-T2. La foto no es de mi autoría. Se usa sólo para fines de ilustración.

Creo que, a menos que haya detrás una estrategia extraordinaria que aún no vemos, Nikon se dio un tiro en el pie, pues ya no están solos ni son tan importantes como lo fueron durante muchos años. Hoy hay más opciones de calidad igual o incluso superior que bien pueden hacer que el mercado de un giro y se aleje de los gigantes que parecen no estar tomando en cuenta a sus fieles seguidores.

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