¿Es un 50mm en APS-C realmente equivalente a un 75mm en full frame?

¿Qué sucede y qué no sucede cuando usas cámaras con sensor APS-C?

Esto es un tema muy trillado, pero que, al parecer, ha traído consigo muchas confusiones gracias a verdades a medias. Aquí trataré de explicar, sin grandes tecnicismos, qué podemos esperar de nuestros lentes al usar una cámara con sensor APS-C y qué no debemos esperar. Debo decir que para llegar a estas conclusiones hice varias pruebas con distintos lentes. Y, no, ninguna de las pruebas fue "altamente científica", pero para fines prácticos, funcionan.

Lo primero que nos han dicho es que, por ejemplo, un lente de 50mm en APS-C es como tener un 75mm, lo que lo hace ideal para retrato. Ésta es una de esas verdades a medias. Un lente de 50mm es un lente de 50mm. No importa con qué cámara se use. Lo que quiero decir con esto es que aunque se recorte el ángulo de visión, el lente sigue comportándose, ópticamente, como lo que es: un 50mm.

Para facilitar la explicación (creo), tomaremos en cuenta cuatro factores importantes que determinan lo que obtendremos con cualquier lente:

  1. Ángulo de visión
  2. Campo visual
  3. Profundidad de campo
  4. Compresión de la perspectiva

Y para no hacerlos sufrir con muchos números y fórmulas, pondremos como ejemplo el lente normal de 50mm. Este lente, cuando se lo usa con una cámara de cuadro completo o full frame, tiene un ángulo de visión aproximado de 43 grados, es decir, el equivalente a la diagonal del sensor.

Si quieren saber cómo se obtiene la diagonal, usen el Teorema de Pitágoras:

a2 + b2 = c2

o sea:

altura2 + base2 = diagonal2

en números:

242 + 362 = 576 + 1296 = 1872

Para obtener la diagonal, sacamos la raíz cuadrada de la hipotenusa: √1872 = 43.2666153055679

Pero, bueno, dije que no usaría muchos números, así que tomemos el número redondeado, como lo hacen los fabricantes de lentes cuando publican las especificaciones, o sea, 43.

Si usamos el mismo lente con una cámara con sensor APS-C, el ángulo de visión cambia a 32 grados, aproximadamente. Es decir, aproximadamente lo mismo que si tuviéramos un lente de 75mm en la cámara full frame. Y, sí, ya sé que no faltará algún obsesivo que me diga que los ángulos no son precisos, pero eso no importa. Estamos redondeando. Por eso insisto en decir “aproximadamente”.

Pero este ángulo de visión recortado no significa que el lente haya cambiado en su configuración óptica. Sólo significa que para cubrir el mismo campo visual tendremos que estar a una distancia mayor del sujeto. ¿Qué tan mayor? En términos prácticos, tanto como el factor de recorte que tenga el lente según el sensor APS-C de la cámara. Es decir, 1.5 veces mayor si usamos Nikon, o 1.6 veces mayor si usamos Canon. (Las demás marcas de cámara suelen ajustarse a estos dos estándares, por eso no las menciono.) Aquí insistiré de nuevo en lo de “aproximadamente”, pues el factor de recorte también es aproximado.



Y ¿a qué me refiero cuando digo que no cambia su configuración óptica? A que no se altera la perspectiva. Es decir, cuando veo la foto tomada con un 50mm montado en una cámara con sensor APS-C, no veo lo mismo que si hubiera tomado la misma foto con un lente de 75mm en una cámara full frame. Lo que veo es simplemente un fragmento de exactamente la misma imagen que habría podido tomar con un 50mm en una full frame. En otras palabras, si quiero obtener la misma perspectiva de un lente de 75mm en una full frame, no necesito un 50mm en una APS-C con factor de recorte de 1.5x. Lo que necesito es un 75mm y una distancia cámara-sujeto mayor; de otro modo, no obtengo la misma compresión de perspectiva.



Lo que sí cambia al usar ese 50mm en la cámara APS-C es la profundidad de campo. Y eso no en función del ángulo recortado, sino de la distancia que se requiere para cubrir el mismo campo visual. Por ejemplo: a una distancia de 2 metros y con un diafragma f/1.8 el 50mm montado en una full frame me dará una profundidad de campo de 12 centímetros. Si cambio el lente a un cuerpo APS-C y me quedo a la misma distancia de 2 metros, la profundidad de campo sigue siendo de 12 centímetros. Pero si me alejo a 3 metros, para cubrir el mismo campo visual que cubriría con la full frame, mi profundidad de campo crece a 26 centímetros. Esto puede ser algo positivo, pues si estuviera haciendo una toma donde el enfoque fuera crítico, aquí tendría una mayor tolerancia.

También puede resultar muy útil en la fotografía macro, donde el enfoque siempre es crítico y la profundidad de campo es mínima aun con diafragmas muy cerrados.

Y donde sí se nota mucho la diferencia entre un lente y su supuesto equivalente es con los grandes angulares. Imaginemos, por ejemplo, que estamos haciendo una toma con un 30mm en una full frame a 2 metros del sujeto, con un diafragma f/5.6. Con esas características, la profundidad de campo es de 1.06 metros y la hiperfocal está situada a 8.04 metros del plano focal. Si cambiamos a una cámara APS-C y usamos el lente "equivalente", o sea, un 20mm, con el mismo diafragma, pero aumentando la distancia focal a 3 metros, la profundidad de campo crece a 17.12 metros y la hiperfocal se sitúa a 3.57 metros del plano focal. Con base en estos números, ¿cuál te convendría más para hacer paisaje?


Entonces, si bien, no se puede hablar de una verdadera equivalencia entre la longitud focal de un lente en una cámara full frame y lo que resulta de multiplicarla por el factor de recorte, sí hay otras ventajas que considerar. Todo es cuestión de conocer a fondo tu equipo, para que puedas sacarle el mayor provecho.
Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

¿Qué novedades presenta la Nikon D3300?

¿Para quién es la Nikon D750?

¿Disparar en modo manual realmente te hace profesional?