Proceso de las imágenes digitales

En la fotografía digital, hacer uso de un software de edición paramétrica (PIE) como parte del flujo típico de trabajo no es cuestión de gustos u opiniones.


A menos que se esté haciendo fotografías con el fin único de publicarlas en la web o de imprimirlas tal como salen de la cámara, el fotógrafo que no esté disparando en RAW y que no integre en su flujo de trabajo el proceso de las imágenes mediante un editor paramétrico está desperdiciando tanto las capacidades de su cámara como su propio potencial creativo en la producción de imágenes.


El software de edición paramétrica brinda al fotógrafo la posibilidad de procesar sus imágenes controlando, post facto, los valores de exposición, contraste, nitidez, saturación o balance de blancos así como la distorsión tanto óptica como de color ocasionada por los lentes, para que la imagen resultante sea lo que el fotógrafo vio cuando estaba tomando la foto.


En general, la edición paramétrica es no destructiva, es decir, nos permite ver los cambios realizados en las imágenes sin afectar los archivos originales y sin la necesidad de crear nuevos archivos de imagen por cada una de las nuevas versiones, ocupando con ello espacio en nuestro disco duro, como sucede con editores de pixeles como Corel PhotoPaint o Adobe Photoshop. En todo caso, la mayoría de los editores paramétricos permite crear copias virtuales de las imágenes, una por cada efecto que quisiéramos tener, sin crear archivos nuevos ni agregar peso en bytes a los existentes.


El uso del editor paramétrico o cuarto oscuro digital no debe verse como post-producción, sino como parte de la producción de las imágenes digitales. Una imagen digital tomada en RAW no está terminada con la simple conversión del archivo a otro formato, sea éste JPEG, TIFF o cualquier otro. Una vez salida de la cámara, falta el procesamiento de la imagen como en otros tiempos se habría hecho en el cuarto oscuro. Aunque los fabricantes de cámaras trabajan duro para brindar a sus clientes imágenes de calidad, cuando se usa el formato JPEG directamente desde la cámara, es la computadora integrada en ésta quien se encarga de dicho proceso con base en estándares que, si bien, tienden a producir resultados muy aceptables, no siempre son lo que estamos buscando.


Entre los editores paramétricos más reconocidos se encuentran (en orden alfabético, más no de importancia): ACDSee Pro (US$129.99), Adobe Photoshop Lightroom ($1,800.00 M.N.), Aperture de Apple ($950.00 M.N.) y CaptureOne de PhaseOne €368.00 (incluyendo Media Pro 1, el organizador de imágenes asociado).


La parte increíble de lo anterior es que, a pesar de la enorme diferencia de precios, estos cuatro editores comparten muchas características. Con excepción de Aperture, que es sólo para la plataforma Mac, estos editores funcionan tanto en Mac como en PC.


En nuestros próximos blogs iremos describiendo y comparando lo más ampliamente posible tanto las características visuales de estos editores como sus funciones.
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