Photoshop, ¿para qué?
Cuando hablamos de fotografía digital, generalmente establecemos una asociación inmediata con el software Adobe® Photoshop® y esto, para muchos, resulta amenazador. Hay que admitirlo, no todo mundo se siente tan a gusto con las computadoras. Pero, ¿qué hacer entonces? Las soluciones son muchas y muy variadas. Empezaremos por lo que mucha gente hace: nada. Toma un demonial de fotografías, se las muestra a sus familiares y amigos en la pantallita de la cámara y, cuando se llena la tarjeta, las borra y sigue adelante con su vida. Para estas personas, la fotografía es un acto efímero. Está bien. También se vale. Otro grupo de personas ya sabe sacar la tarjeta de memoria de la cámara y la lleva al servicio de impresión de la tienda de autoservicio o al negocio de fotografía de su localidad. Ahí les imprimen las fotos y, si acaso, en temporada, les dan la posibilidad de crear vistosas tarjetas con las imágenes. Las fotos impresas van a dar entonces a un cajón, de donde las sacarán los de...