¿Debo comprar la "Tríada Sagrada"?

No cabe duda de que la publicidad acaba por nublar el cerebro de la gente. Hoy, todo aquel que se quiera ver como una gran fotógrafo aspira a tener la famosa tríada sagrada o “Holly Trinity” de lentes, es decir, un 14-24mm, un 24-70mm y un 70-200mm, aunque no sepa exactamente para qué los usaría. Ah, pero eso sí, todos deberán tener f/2.8 como abertura máxima.

Eso me da mucha risa.

Hace algunos años, no muchos realmente, si acaso había una tríada, estaba compuesta por un 35mm, un 50mm y un 135mm. En la mayoría de los casos, el 35mm y el 135mm no pasaban de f/2, mientras el 50mm podía estar entre f/1.5 y f/1.8.

Durante su período más intenso, entre 1939 y 1950, época en la que fundó la agencia Magnum,  Henri Cartier-Bresson usó una cámara Leica, muy probablemente con un lente Summitar f/2 de 50mm, así como un Leica Elmar de 35mm f/3.5 y un Leica Elmar de 90mm con una abertura máxima de f/4, y ¡hacía fotos increíbles!

Fotografía de Henri Cartier-Bresson tomada con un lente de 50mm.
Richard Avedon, el famoso autor de cientos de retratos de celebridades, empezó su trabajo con una Rolleiflex réflex de doble lente, de formato 120/220, para luego pasar al formato grande (placas de 4 x 5 pulgadas o más). El lente activo de la Rolleiflex, es decir, el que tomaba la foto, era un Carl Zeiss Planar de 80mm con una abertura máxima de f/2.8, equivalente a un 50mm en una cámara de 35mm.

Vivian Meyer, una fotógrafa que habría quedado en el anonimato si no hubiera sido descubierta, post-mortem, por un aficionado que compró sus negativos, también usó una Rolleifex réflex de doble lente y sus imágenes son sensacionales.

Fotografía de Jeanloup Sieff tomada con un 21mm.
Jan Loup Sieff, fotógrafo pionero en el mundo de la fotografía de moda o “fashion”, usaba una cámara Leica con un lente de 50mm en la calle—y, ocasionalmente, un lente de 21mm, para añadir dramatismo a una escena—y una Hasselblad con un lente de 80mm en el estudio, es decir, nuevamente el equivalente a un 50mm en formato de 35mm.

Estos fotógrafos y muchos otros, como Helmut Newton, Patrick Demarchelier o Sebastiaõ Salgado, usaron casi siempre equipo de formato medio, aunque, para salir a la calle recurrían a las famosas cámaras Leica y sus lentes de 35mm y 50mm.

Entonces, ¿de dónde sacan hoy que quien no tenga la Tríada Sagrada no es profesional y no está equipado para hacer buenas fotos? No niego que los lentes zoom han mejorado sustancialmente y que la calidad ayuda a lograr mejores fotos, pero, para citar algo muy trillado, "las buenas fotos las hacen los buenos fotógrafos, no las buenas cámaras (o lentes)".

El primer zoom que yo tuve, un Nikkor 36-72mm f/3.5, era malísimo, según los estándares actuales. La distancia mínima de enfoque era 1.2m, presentaba considerable distorsión, era propenso a captar destellos indeseables (flare) y el enfoque en las esquinas dejaba mucho qué desear. ¡Ah, pero era un zoom! Luego compré un 70-210mm f/4 que usé muy poco y vendí pronto.

Hoy, dependiendo del tipo de fotografía que cada quien haga, hay mucho más de dónde escoger. Sin embargo, para el tipo de fotografía que yo hago, tengo un 50mm f/1.8, un 35mm f/1.8, un 12-24mm f/4 y un 85mm f/1.8. Y si comprara otro, sería un 105mm macro y quizá, sólo quizá, un 180mm f/2.8. Y, bueno, me encantaría tener un 24mm con corrección de perspectiva.


Creo que antes que dejarse llevar por la publicidad, uno debe pensar seriamente en el tipo de fotografía que hace o que le gustaría hacer, pues eso determinará no sólo el tipo de lentes que le convenga comprar, sino el tipo o formato de cámara que debería usar.
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