¿Realmente uso todo lo que pago?

Hoy los fabricantes ofrecen tantas “ventajas” y funciones que resulta difícil decidirse a la hora de comprar una cámara, ya sea la primera que tendremos o el reemplazo para una que ya haya dado lo que tenía que dar.

Pero mucho de lo que se ve realmente no es tan útil y el comprador acaba sólo gastando dinero de balde. Desde luego, cada fotógrafo tiene un estilo y una manera de trabajar y de eso dependerá si usa o no algo de lo que se ofrece. Por otro lado, si no se tiene idea de para qué sirve cada cosa que haya en la publicidad, más vale informarse antes de comprar. En esta publicación les hablaré de lo que yo uso y no. Espero que les ayude a decidir lo que a ustedes podría servirles.


Pantallas táctiles
Yo no vivo pegado a mi teléfono y mi computadora tiene un ratón, es decir, no tengo los dedos "irremediablemente acostumbrados" a pinchar y deslizar y todas esas cosas, por lo que si mi cámara no tiene pantalla táctil no me importa. Además, si de costumbre se tratara, para mí llegó primero la cámara y luego el teléfono, así que estaría más acostumbrado a girar perillas y anillos.

Pantallas abatibles
Las pantallas abatibles pueden resultar prácticas, sobre todo cuando se busca hacer tomas desde posiciones incómodas. Me gustan, pero puedo vivir sin ellas.

WiFi, NFC, Bluetooth, Snapbridge, etc.
De nuevo, yo no vivo esclavo de mi teléfono ni siento la urgencia de subir fotos a redes sociales en el momento mismo en que las tomo, así que esta función también me sobra.

Tiros por segundo (fps)
No hago foto de deportes ni de vida salvaje, por tanto, no necesito que mi cámara dispare más rápido de lo que lo hace. Ocasionalmente, cuando pienso que me gustaría hacer tomas específicamente para HDR y no tengo tripié, uso una ráfaga de 3 a 5 fotos para evitar desplazamientos indeseables. La mayoría de las cámaras ofrece 4 o 5 tiros por segundo. Con eso me basta.

Puntos de enfoque
Como no hago foto de deportes o de vida salvaje, tampoco necesito que mi cámara tenga una gran cantidad de puntos de enfoque (de hecho, tiene 51), porque generalmente uso sólo el central. Sólo en ocasiones, cuando estoy trabajando en una composición y tengo el tiempo para hacerlo a mis anchas, muevo el punto de enfoque a donde lo necesito. Si la toma requiere trabajar más de prisa, uso la técnica de enfocar y reencuadrar. Por cierto, cuando se usa un botón en la parte posterior de la cámara para enfocar, se requiere destreza y velocidad para enfocar y cambiar puntos de enfoque, pues para ambas cosas se usa el pulgar.

ISO
En general, son muy pocas las veces en que he tenido que usar un ISO mayor a 3200. Y cuando ando por ahí, fotografiando lugares de noche, prefiero usar un tripié y velocidades bajas. He descubierto que así aparece mucho menos ruido en mis imágenes. Y, si la toma requiere el uso de velocidades altas, hago una ráfaga de varias fotos iguales con un ajuste ISO mayor y luego elimino el ruido con Photoshop sin perder nitidez ni detalle.

Filtro de paso bajo (OLPF)
Me agrada que mi cámara no tenga el filtro de paso bajo, porque mejora sustancialmente la nitidez de mis imágenes, aunque para ello también recurro a lentes de longitud focal fija y al ajuste fino de autofoco.

Ranuras para tarjetas de memoria
Una característica que realmente me gusta mucho de mi cámara es que tenga dos ranuras para tarjetas de memoria; nunca se sabe cuándo una puede fallar y conviene tener siempre un respaldo.

Visor electrónico (EVF)
Me gusta más el visor óptico que el electrónico. El hecho de que los visores electrónicos permitan ver la imagen tal como va a quedar desde antes de hacer el disparo no es importante para mí. Yo calculo la exposición en mi cabeza. De alguna manera, sé, desde antes de disparar, cómo va a salir la foto. Quizá es algo que vengo arrastrando de la fotografía análoga.

Modos de autofoco
El hecho de que mi cámara tenga varias formas de medición de la luz me facilita muchas cosas, pero el que tenga varios modos de autofoco me da lo mismo. Normalmente uso el de punto sencillo o, de plano, hago enfoque manual.

Pantalla
Normalmente, la pantalla de mi cámara está apagada. Eso me obliga a pensar antes de disparar. No acostumbro revisar cada foto después de haberla tomado, para ver si salió bien. Sin embargo, sí me parece muy útil que se pueda ver el histograma después de una toma. Hay ocasiones en que la luz es algo difícil y el histograma me ayuda a decidir si hago una toma más o me quedo con la que hice.

Vista en vivo (live view)
Me parece una función útil, aunque la uso poco. Si ando caminando por ahí, se me hace más fácil y rápido levantar la cámara y ver a través del visor, que estirar los brazos y tratar de componer con la cámara a medio metro de mi cara. Para fotografía de producto o macro, sí es muy útil.

Tomas escalonadas (bracketing)
Me parece útil que mi cámara tenga una función para hacer tomas escalonadas (bracketing) en forma automática, en combinación con el disparador de tiempo (timer), aunque se me hace un tanto limitada, pues puedo hacer tomas con 1/3EV, 2/3EV, 1EV o 2EV de diferencia entre toma y toma, pero me gustaría poder hacer tomas con medios pasos de diferencia. Desde luego, puedo hacerlo manualmente, pero sería bueno que también pudiera ser mediante un control de la cámara.

Hay otras funciones o características de mi cámara que me gustan y muchas otras que no uso. A final de cuentas, lo que a mí me importa es la calidad final de las imágenes y no tanto las características de la cámara. Y tú, ¿usas todo lo que tu cámara te ofrece?


Más adelante escribiré otro artículo sobre los accesorios.
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