¿Qué me sirve y qué no de lo que hoy ofrecen las cámaras digitales?


Cada vez que sale al mercado una cámara nueva, lo primero que hacemos es buscar la lista de características que la hagan mejor que las demás. Pero, considerando el tipo de fotografía que hacemos y la forma en que la hacemos, ¿realmente sacamos provecho a esas características o simplemente pagamos por algo que no vamos a usar? Hoy se me ocurrió hacer un análisis de las características más comunes y del tipo de fotografía con el que normalmente están asociadas.

Lo primero que todo mundo ve es la cantidad de megapixeles. Y, sí, en parte eso define la resolución de una imagen, pero sólo en parte. La calidad de los sensores y su capacidad para registrar información son aspectos mucho más importantes que el número de megapixeles. Es cierto que si piensas hacer impresiones gigantes, mientras más megapixeles tenga tu cámara mejor será la posibilidad de ampliar sin perder calidad, pero, si sólo vas a subir fotos a las redes sociales, una cámara con 2 megapixeles (sí, dos) estará más que sobrada.

Otro aspecto que la publicidad maneja mucho es la cantidad de disparos por segundo que una cámara es capaz de realizar. Los modelos más recientes, tanto en full-frame como en APS-C, pueden disparar ráfagas de 10 o más tiros por segundo. Y, claro, para esa clase de velocidad, la cámara debe contar con una memoria intermedia (buffer) muy amplia y con una capacidad de escritura a tarjeta mucho más rápida. Algunas cámaras pueden almacenar más de 100 disparos en RAW antes de empezar a escribir a la tarjeta de memoria. Y esto, ¿me sirve a mí? Si no haces fotos de acción o de vida salvaje, realmente no.

El siguiente aspecto que se publicita mucho es el ISO. Mientras la mayoría de las cámaras produce ya demasiado ruido digital por encima de ISO 12,800, los nuevos modelos de Nikon ofrecen llegar a ISO 1.6 millones (en la D500) y 3.2 millones (en la D5). Lo que no dice la publicidad es que de ISO 51,200 hacia arriba las imágenes producidas ya son prácticamente inservibles. Entonces, más que buscar una cámara con una gama ISO muy amplia, lo que habría que buscar es un lente más luminoso y entender mejor la luz.

Pondré el siguiente ejemplo para ilustrar el punto anterior: Para un día soleado, es decir, un EV15, una exposición adecuada sería ISO 100, con 1/100s y f/16. Pero, dentro de un clóset (no sé quién o por qué querría fotografiar dentro de un clóset, pero digamos que es importante), donde la luz podría bajar a 1EV, necesitaríamos un ISO 3,200,000 (lo que ofrece la Nikon D5) y la foto, sobra decirlo, sería inservible. Pero si subimos el ISO a sólo 6400, bajamos la velocidad a 1/25s (con los nuevos sistemas de estabilización es posible esto y más) y abrimos el diafragma a f/1.4, logramos una foto casi sin ruido, totalmente utilizable. Y para dejar esto aún más claro: para la típica escena nocturna, es decir, lo que la mayoría podríamos querer hacer, como una calle iluminada artificialmente, el EV es 8, entonces ni siquiera necesitamos tanto. Con ISO 800 (prácticamente sin ruido), 1/50s y f/5.6 basta. Si necesitas una velocidad más alta, porque estás fotografiando un evento, abres el diafragma a f/4 (con un angular tendrías más que suficiente profundidad de campo), subes el ISO a 1600 (donde el ruido producido aún es aceptable) y aumentas la velocidad a 1/200s.

Pero, basta de ISO; pasemos a otro aspecto: la conectividad Wi-Fi. Seamos realistas. Hoy día, la mayoría de los fotógrafos depende enormemente de lo que puede lograr en la postproducción, así que pocas veces subiría a redes sociales una foto tal como sale de la cámara. Entonces, ¿para qué quiero que mi cámara se conecte a mi celular? Además, si mi celular produce imágenes de calidad más que suficiente para redes sociales y pesa mucho menos que mi cámara, ¿realmente voy a usar mi cámara para eso? A no ser que seas periodista y que tu trabajo dependa de que puedas enviar las fotos al instante, creo que no.

El último punto que tocaré, por ahora, es el de los puntos de enfoque. La nueva Nikon D500 tiene 153. Lo curioso es que la mayoría de los fotógrafos que conozco usa sólo el punto central, con la conocida técnica de “enfoca y reencuadra”. Nuevamente, si vas a fotografiar animales en movimiento o jugadores en un partido de fútbol, seguramente sí te servirá una mayor cantidad y calidad de puntos de enfoque. Si no, pues no.

Entonces, ya para cerrar este artículo. ¿Realmente necesitamos todo lo que las nuevas cámaras ofrecen o quizá deberíamos pensar más en desarrollar nuestra visión como fotógrafos?


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