El sensor y la calidad de imagen

Uno de los errores más comunes que cometemos al buscar una cámara, es el de basar nuestra decisión de compra en el número de megapixeles que el sensor de ésta tenga. Sin embargo, la calidad de una imagen, dejando de lado el contenido, se basa en la conjugación de varios factores, entre los que el número de megapixeles podría jugar un papel adverso. 

Para empezar, tenemos el tamaño del sensor. Sin contar las cámaras de formato medio o grande, las conocidas como FX o "full-frame" tienen sensores mucho mayores que las demás. También son mucho más caras, pues esta tecnología cuesta. Entonces, ¿qué nos hace pensar que una cámara compacta de, digamos, unos US$100, podría brindarnos los mismos niveles de calidad... aunque tuviera un mayor número de megapixeles? Y ya no se diga de los teléfonos con cámara, entre los que se ofrece uno con 41 megapixeles. La forma en que los presentan realmente es una burla y una triste manera de engañar al crédulo consumidor.
Entre los factores que realmente deberían importarnos y que afectan la calidad de imagen se encuentran: la densidad de pixel, la profundidad de color y el rango dinámico. Hay otros, pero nos quedaremos con éstos, por ahora.

La densidad de pixel es la cantidad de pixeles por centímetro cuadrado de sensor. Esto es importante, pues a mayor densidad, menor calidad, a menos que se incrementara los niveles de precisión en su fabricación, lo que incrementaría su costo considerablemente. Una alta densidad de pixel es responsable, en gran medida, del ruido digital.

Para calcular la densidad de pixel se divide el número de megapixeles entre el área del sensor—en centímetros cuadrados (véase las dimensiones en la imagen de arriba).

Por ejemplo:


El sensor de una cámara FX de 16 MP tiene un área de 8.64 cm2.
16 / 8.64 = 1.85 millones de pixels por cm2

El de una cámara DX de 24.5 MP tiene un área de 3.65 cm2
24.5 / 3.65 = 6.7 millones de pixels por cm2

Y el de un teléfono con 41 MP tiene un área de 0.15 cm2
41 / 0.15 = 273 millones de pixels por cm2

Otro factor importante es la profundidad de color, es decir, la cantidad de información de color que la cámara es capaz de registrar. Esto se refleja en la gama de tonalidades que podemos ver en una imagen.

Por ejemplo:

Las cámaras 6D, 70D y T5i de Canon tienen una profundidad de color de 23.8, 22.5 y 21.7 bits, respectivamente, mientras sus contrapartes de Nikon, la D610, la D7100 y la D5300 tienen una profundidad de color de 25.1, 24.2 y 24 bits, respectivamente.

Los teléfonos no se acercan, ni remotamente, a estas cifras.

Finalmente, el otro factor importante, de los que menciono aquí, es el rango dinámico o la cantidad de pasos de diafragma (valores de exposición o EV) que la cámara es capaz de registrar en una determinada exposición.

Canon Nikon
EOS 6D 12.1 EV D610 14.2 EV
70D 11.6 EV D7100 13.7 EV
T5i 11.2 EV D5300 13.9 EV


Como podrán ver, hay mucho más de qué ocuparse que sólo los megapixeles. Los invitamos a que se suscriban a este blog, que visiten nuestro sitio web (www.iconofilia.com) y a que nos sigan en Google+ (+Iconofilia), Facebook (www.facebook.com/iconofilia) o Twitter (@Iconofilia), donde encontrarán siempre información interesante sobre la fotografía digital.
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